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La tumbó sobre la mesa y sin quitarse los pantalones le dijo: Te voy a
follar mi vida Aquí no, vámonos a la cama
Marcos no le hizo caso y siguió con lo suyo. La inclinó sobre la mesa
y después de darle un par de pellizcos en el coño le abrió las piernas.
Expuso todo el coño con sus labios rebosantes. Se la metió de golpe.
Susana estaba completamente mojada y no tuvo problemas en recibir
aquella polla.
Sigue, Marcos, no pares Cállate, puta, yo sabré cuando debo parar -y
paró. No, por favor, sigue, méteme la polla hasta el fondo. Te ha visto
alguien mientras venías Los vecinos de siempre Y en el metro te has
dejado meter mano como te dije No he tenido oportunidad pero sólo de
pensarlo venía súper caliente así que por favor sigue Te gustan las
pollas verdad mi amor- y siguió follándosela
Ella sólo pudo espetar un sí bien grande
Eres una putita Sí lo soy, me gusta que me trates como una puta. Y
hoy he disfrutado más que nunca. Venían tres chicos que se han puesto
las botas en las escaleras El próximo día quiero que te vean en el
vagón, de acuerdo mi putita Sí Marcos- sólo pudo decir Invitaré a mis
amigos para que te acompañen Será divertido Te gustaría que estuviesen
aquí y te la metiesen ellos también verdad- y paró Siiiiiiii, pero sigue
por tu madre Eres una buena perra, mi putita- y siguió
El metesaca duro un tiempo. La polla de Marcos llenaba toda la vagina.
Al principio Susana tenía verdaderas dificultades para que nadie se
diera cuenta que venía recién follada.
Marcos Duraba y duraba. Susana se estremecía con las folladas de
Marcos. Cuando éste terminaba siempre le decía lo mismo
Susana me corro pon la boca-
Susana obediente y agradecida se arrodilló y esperó a que su amor
pusiera la polla dentro de su boca y comenzase a descargarse. Los
chorros de semen caían a borbotones dentro de su boca. Marcos nunca
dejaba que sacara la cabeza y no le quedaba más remedio que tragárselo.
Quiero que seas una zorra.
Susana no podía imaginar cuánto de verdad ocultaban esas palabras.
Tienes alma de puta. Y precisamente de eso quiero hablarte. Ya podéis
salir- gritó Marcos
Los dos amigos salieron de su escondrijo y no pudieron ocultar su
sonrisa. Susana continuaba arrodillada con el miembro de su novio en la
boca y llena de leche. Todavía quedaban resquicios de semen en sus
labios y cara. Intentó taparse pero Marcos se lo impidió. Sus dos amigos
pudieron comprobar más de cerca lo bien hecha que estaba.
Mira Susana necesito algo de guita y nuestros amigos me pagarán por
hacer lo que quieran contigo.
Y tú ni mu- dijo Carlos
Susana entendió entonces las palabras de Marcos
Venga cariño no seas estrecha, podemos sacarle partido a tu coño-
añadió Carlos
Carlos la besaba en el cuello buscando el punto de calentura y morbo
que la hiciera empezar a desinhibirse. Mientras una mano la dirigía a su
pecho. Él sabía que su punto débil era el cuello y los pezones. Susana
tenía escalofríos no podía resistirlo y a fin de cuentas era su novio
quien le proponía serle infiel. Pero ella no era una puta y su novio era
lo que le pedía. Dejarse llevar y cobrar por follar, pero eran amigos de
ella. Era una gran duda.
Mientras ella meditaba sus dudas sus amigos disfrutaban de la visión
de una mujer desnuda y sometida. Marcos le tocaba el coño, entrando y
sacando primero un dedo luego dos. Sin importarle los miramientos de
Susana ya la había tumbado boca abajo, a cuatro patas. Toda su grupa
estaba expuesta y su novio empezaba a montarla. Los amigos estaban
desnudos masturbándose ante semejante espectáculo.
Ella dudaba pero ya no había marcha atrás. Estaba siendo follada
delante de sus amigos. Las tetas se balanceaban al mismo ritmo de los
envites de su novio. El placer era inmenso y el morbo añadía al placer
un deseo febril.
Mientras Marcos la follaba no podía dejar de pensar que sus amigos
habían escuchado toda la historia. Había sido engañada y humillada.
Marcos se la follaba sin ningún miramiento. Ella estaba gozando más que
nunca. Sentía ríos de placer. Estaba a punto de correrse. El placer era
indescriptible. Ya no podía parar necesitaba ser follada. Necesitaba esa
polla hasta el fondo.
Métemela toda- gritó loca de placer. Necesitaba sentirla dentro. El
orgasmo era inminente Te gusta eh putita- Contestó Marcos Siiiii, me
gusta tu polla Muy bien Susana, te has comportado como una verdadera
puta- Marcos se separó de ella dejándola gritando de placer pero sin
poder llegar al orgasmo. Sigue cabrón no te pares ahora Mira, yo te
follo cuando quiero, ellos me han pagado y les toca disfrutar de la
puta-
Marcos invitó a cada uno de sus amigos a ocupar su puesto sin ninguna
protesta por parte de Susana. Ella necesitaba ser follada y no le
importaba ya por quién ni las personas que miraran o abusaran de ella.
Estaba disfrutando y el morbo añadido de cobrar la ponía a cien.
Antes de montarla tenéis que pagar- Antonio dejó 5000 pesetas en la
mesa y se dirigió a coger lo que había pagado. |