Ella entre pucheros y gemidos me explico que fue llevada al motel, debido a que había perdido una apuesta con Carlos un amigo del trabajo. Un chico alto, 1.90 de estatura, un año menor que ella, estrella del equipo de béisbol de su trabajo, simpático, y muy dispuesto a ayudar en todo lo necesario. Ella tenía que mamarle la verga a Carlos y tomarse toda la leche. Según me explico Joana, eso lo iba hacer en el carro de el después de ir juntos a beber unos tragos. Cuando ella se dio cuenta ya habían entrado al lugar y acomodaba el auto.