Yo para entonces tenia mi verga metida en su panocha, entrando y saliendo de su vagina empapada de sudor y sus propios jugos, mientras me la cogia ella me pedía perdón por todo aquello… "Hay papi perdóname por no haberte guardado mi tesoro, perdóname por dejarme coger por otros hombres, perdón por ser una puta caliente. Hay papi desde entonces no puedo vivir sin verga, dame mas" me gritaba mientras arañaba mi espalda y mis nalgas.